Recuerdo que esa tarde era bastante fría y estaba lloviendo, yo no había llevado impermeable a la escuela y me había empapado completamente, yo venia corriendo por la vereda hacia mi casa cuando sin darme cuenta choqué con un hombre macizo de aproximadamente unos 28 años, de 1,75 aprox, debe haber pesado unos
Después del choque tropecé y caí al suelo, en ese instante el oso se me acerca y me pregunta -¿estas bien?- yo sin poder hablar de la impresión solo sonreí, luego me extiende la mano diciendo -lo siento, pero no me ubico por aquí-, agradeciéndole con una leve venia le contesté que si necesitaba ayuda para ubicar alguna dirección cercana, -si no te molesta ayudar a quien te ha causado un tropiezo- diciendo esto se sacó su abrigo y me lo puso encima, luego me dijo mientras guiñaba un ojo -úsalo tranquilo, ya te has mojado suficiente por hoy-, yo estaba con la cara roja sintiendo las gotas frías de lluvia cayendo en mi cara, cuando recordé que él debía buscar una dirección, -¿me puedes decir hacia donde te diriges?- hubo un leve silencio -para poderte indicar el lugar-, habiendo dicho esto, me extendió un pedazo de papel, al leerlo me sorprendí aun mas , luego le contesté sonriendo que era en mi casa….después de dicho esto la cara se le puso completamente roja.
Llegamos a mi casa y muy cordialmente saludó a mis padres, quienes le respondieron que por motivos de poco tiempo le tuvieron que acomodar en mi habitación y que yo dormiría en el sofá cama de la sala, yo no me opuse pues la imagen de que este oso iba a dormir en mi cama, realmente comenzó a excitarme, sobretodo al sentir la mezcla de olor entre colonia y tabaco que tenia su abrigo, realmente era impresionante.
Pasamos la semana tranquilamente, él hablándome de su trabajo, ayudándome con los deberes de la escuela cuando podía y yo enseñándole la ciudad en mis ratos libres. Terminada la semana yo volví a mi habitación a envolverme con su olor remanente, su olor permaneció en mi almohada cerca de dos meses, con el cual me excitaba a niveles que nunca había experimentado.
A mis padres Jaime les había agradado tanto que lo invitaron a quedarse cuando quisiera y que no necesariamente debía ser por trabajo, y así lo hizo, durante el verano nos vino a acompañar por una semana mas y después se volvió costumbre que viniera todos los veranos, ya hasta me había agarrado confianza y me decía “osezno Camilo” pues yo le había comentado que me gustaban los osos (animales), pero el mejor de todo los veranos fue cuando yo me estaba graduando de la escuela, yo ya estaba asumido como gay y nunca había dado un beso a nadie, pues yo quería que me lo diera una persona en especial, obviamente esa persona era Jaime.
Durante ese verano ya terminada mi jornada de clases llegue a casa y le encontré tomando café con mis padres quienes desde mitad de año habían estado hablando de ir en su segunda luna de miel. Cuando llegue me dijeron que ellos partirían a la noche y que Jaime había accedido a quedarse conmigo durante los dos meses que ellos iban a estar fuera, el corazón casi se me salía del pecho, esa tarde fuimos a dejarles al aeropuerto y a la vuelta Jaime me preguntó -Camilo….¿estas bien? Te noto algo distraído-, -no es nada Jaime, es solo que estoy un poco cansado y además mañana es mi fiesta de graduación- , -siendo ese el caso vamos a casa y a dormir de una vez- dijo él, llegamos a casa y Jaime rápidamente preparó una cena que a mi gusto fue increíble, yo le pregunté si acaso él iba a quedarse en mí habitación como de costumbre, -no creo que sea justo, llevo dejándote sin habitación por dos años, no te preocupes yo dormiré en el sofá cama-, -Jaime…..- le dije -duerme en mi habitación yo usaré la de mis padres- habiendo dicho esto subí las escaleras y me dispuse a dormir.
Al día siguiente Jaime me despertó con un desayuno impresionante en la cama acompañado de una sonrisa que me hizo desear que todos los días fueran así, -para que comiences bien este día- dijo Jaime y luego se sentó al lado de la cama y encendió el televisor, yo mientras me espabilaba no me atrevía a mas que mirarlo, mientras en mi mente imaginaba como seria besarlo, sentir ese aroma que me volvía loco, sentir ese cuerpo ancho y macizo entre mis brazos, a pesar de haber cumplido casi recientemente los 18 años yo ya tenia algo vello en el pecho y en la barriga, y mi barba estaba creciendo lentamente y media ya cerca de 1,85, pero nada se comparaba con la belleza de ese oso sentado a mi lado, no se en que momento me sucedió pero después de desayunar me acurruque a su lado y me quedé profundamente dormido, envuelto en su olor.
Desperté mas tarde y noté que Jaime no estaba en casa, de seguro fue a pasear por la ciudad, yo me dedique a preparar mis cosas para la fiesta de graduación, ya eran las 9 pm y Jaime no volvía, le dejé una nota en la mesa del comedor que decía “no vuelvo sino hasta después de las 2 am dejé algo de comida preparada en el horno”, después de eso, me vestí y salí a mi fiesta.
La fiesta fue pues como cualquier fiesta de graduación, yo con una de mis mejores amigas bailábamos pero ella estaba bastante bebida, mis compañeros estaban besando a sus citas y yo solo pensaba en Jaime, comenzó el evento para coronar al rey y la reina de la promoción, antes de que se les eligiera yo ya estaba en el auto llevando a mi amiga a su casa, llegue manejando lentamente a casa cuando me di cuenta que eran cerca de la 1:30, al entrar a casa supuse que Jaime estaba dormido, pues sentí su respiración en mi habitación, lentamente me encaminé a la de mis padres cuando siento un quejido, la curiosidad me mataba, entreabrí la puerta y lo vi en todo su esplendor desnudo, tirado en mi cama, sobándose su panza y subiendo a su ancho pecho, su respiración se hacia mas fuerte y de a poco pude divisar su pene como se enrojecía y creía , yo no aguantaba mas estaba apuno de explotar, pero corría el riesgo de que me descubriera, fui a la habitación de mis padres, rápidamente me puse mi pijama para estar mas cómodo y salí al balcón que comunica ambas habitaciones, y ahí estaba la visión mas espectacular que haya visto en mi vida, el oso de mis sueños tocándose y gimiendo de placer echado en mi cama, yo no aguante mas y comencé a masturbarme a través del pantalón, luego metí la mano y seguí haciéndolo hasta que sin darme cuenta golpee un macetero que cayó al suelo del balcón con un ruidoso ¡crash!, Jaime se apresuró al ventanal y lo abrió tan rápido que no me dio tiempo de escapar ni de sacar la mano de mi pantalón.
-¿que sucedió?- gritó -¿Qué haces aquí Camilo?- dijo mientras me miraba medio sorprendido y algo nervioso, -no se como explicártelo Jaime, lo siento Jaime, no fue mi intención espiarte- miles de excusas pasaban por mi mente pero ninguna salió a flote, me quedé pálido sin poder gesticular frase, Jaime me miró detenidamente y luego dijo duramente -entra que hace frió-, yo estaba congelado pero de miedo, no sabia que iba a suceder, no sabia si Jaime se iba a ir, no sabia si iba a llamar a mis padres, pero solo se acercó y sin mas ni mas puso su brazo alrededor de mis hombros, -tranquilo no le diré a nadie, solo quiero saber que hacías ahí-…….mi cara se puso roja y mi respiración se forzaba mas de lo usual y lo único que salió de mi boca fue -te miraba….me excite….me gustas- y termine con un lastimoso y casi audible -lo siento-
-No debes sentirlo- dijo Jaime, -si así eres tu, nunca nadie te debería juzgar por ello-, hubo una pausa muy larga pero su cara luego dejo de ser tan formal y sonrió con una mueca torcida diciéndome -pero eres un osezno muy picaron espiándome así-, yo me puse rojo y le dije si acaso le molestaba que lo hubiera visto, me dijo que no, pero que iba a tener que compensarlo, el solo pensar la forma en como se lo compensaría hizo que mi cara se pusiera mas roja aun , luego paseándose de lado a lado de la habitación estando aun desnudo Jaime dijo finalmente -ya se lo que harás-………….-UN BESO- mi corazón palpitaba a mil por hora, mi sueño se haría realidad, yo le dije que si por supuesto que haría lo que él me pidiera que hiciera, habiendo dicho esto, lentamente se acercó, su aliento calido, sus labios, su aroma , todo él, luego me tomó suavemente la cara y muy lentamente me besó, mi cuerpo no respondía, mis piernas flaqueaban, me comencé a caer, pero Jaime me abrazó fuertemente y me dio un beso que me hizo sentir como si flotara, luego su lengua comenzó a jugar con la mía, mientras su barba me inundaba con ese olor a colonia y tabaco en mi nariz, luego me depositó suavemente sobre la cama, yo estaba excitadísimo de solo estar ahí, y Jaime se percató de ello.
-Vaya vaya además de pícaro, eres un osezno calentón-, yo solo sonreí, -bueno creo que también debemos ser justos, tu me viste desnudo ahora debo verte yo- sin mas que decir Jaime prescindió de mi pijama y me dejo desnudo tendido sobre la cama, -vaya- dijo con sorpresa -a pensar de tu edad eres ya un osezno hecho y derecho- después de esto, comenzó a recorrer mi cuerpo con sus firmes manos, cada toque era una explosión de placer, luego se acerca a mi y me besa nuevamente, -yo hace mucho esperaba esta momento- le dije, -puede que te parezca extraño pero yo también lo esperaba con ansias- diciendo esto me beso de nuevo y luego comenzó a bajar mientras besaba todo mi cuerpo, llegando a mi pene comenzó a tocarme y después jugaba con su lengua en mi pene ya duro, yo no me considero un chico dotado, pues mi pene no es muy grande mide cerca de 15,5 cms pero es bastante ancho, en cambio Jaime era espectacular, su pene rígido media cerca de 18 cms y tenia una cabeza grande y rosada que se le marcaba muy bien.
Jaime me levanto al rato después de haber jugado bastante con mi pene y me sentó en la cama, luego se acerca por el frente y me toma la cabeza, yo obedientemente abrí mi boca y esa enorme cabeza entro en mi boca, que sabor mas espectacular, ese olor, era todo magnifico, luego cuando lo sacó entre jadeos le dije -soy tuyo Jaime, hazme lo que quieras-, Jaime luego me abrazó y me dijo -yo también soy tuyo, y puedes hacerme lo que desees-. Yo estaba dispuesto a todo, además no quería tener mi primera experiencia sexual con nadie más que con Jaime, así que le dije que por favor me enseñara a amar y ser amado por un hombre.
Dicho y hecho, Jaime rápidamente comenzó a buscar algo entre su ropa y saco un pequeño frasco pequeño y unos condones, me preguntó si acaso quería penetrarlo primero, le dije que no, que quería que me hiciera suyo, Jaime sacó algo del liquido del frasco, lo froto contra mi culo, estaba frió pero después tomo un calor bastante agradable, luego Jaime comenzó a jugar con sus dedos en mi culo al mismo tiempo que me masturbaba lentamente. -Tranquilo mi querido osezno- me decía Jaime -voy a ser lo mas sutil que pueda-, después de haber dicho eso, me puso en cuatro, y comenzó lentamente a ponerme ese tronco gigantesco que tenia por pene, -Ahhhhh…Jaime….me duele….- gemía yo, -tranquilo osezno mío, lo haré mas lento aún- y así lo hizo…estuvo cerca de 20 minutos dilatándome lentamente con su tronco, hasta que por fin no dolía mas y solo existía un placer inigualable luego entre jadeos sentía su respiración, se iba deteniendo de a poco, hasta que se normalizó y me preguntó…-¿estas listo?-….yo solo asentí, entonces ese macizo trozo de piedra comenzó a entrar y salir de mi culo y mi cuerpo solamente sentía placer, un placer incomparable, las manos de mi oso me sujetaban con fuerza las piernas, luego de la nada Jaime me dice que me de vuelta -quiero verte la cara- dijo, yo obedecí y me acosté de espaldas, Jaime me toma las piernas en sus hombros y como si conociera cada centímetro de mi cuerpo, sin buscar, me penetra una y otra vez entrando y saliendo completamente cada vez, yo no daba mas por la excitación y sin siquiera tocarme empecé a eyacular.
Habiendo acabado yo, Jaime sale de mi, se retira el condón y comienza masturbarse justo en frente mío, sus gritos de placer se transforman en verdaderos gruñidos de oso, al rato siguiente también acaba bañándome en su leche caliente, luego, se recuesta al lado mío y me da un largo beso que me adormece, después de ello Jaime se queda mirándome fijamente, -hemos hecho un desastre- me dice sonriendo, -ven vamos a la ducha-
Ya bajo el agua la belleza de Jaime no disminuía, el oso de mis sueños me bañó, me limpio hasta el ultimo centímetro del cuerpo, pero con solo sentir el toque de sus manos me excité una vez mas, a lo que Jaime solo sonrió, acto seguido se agachó y comenzó a mamar mi pene de una forma espectacular, yo ya estaba por acabar cuando Jaime me detiene, luego lentamente retoma su trabajo y me mantiene a punto de acabar por un largo tiempo, Jaime solamente me sujeta contra la pared mientras yo sin poder aguantar mas, le lleno la boca con mi leche, luego mi oso solo me mira con ternura. Nos terminamos de bañar y me dice -vamos a secarnos-
Su pecho estilaba las últimas gotas de la regadera, cuando me le abalance robándole otro beso, -Quiero estar contigo para siempre- me dijo Jaime y me dio otro beso. Llegando de nuevo a la habitación, nos acomodamos a dormir, Jaime me abrazó y con un suave beso, me dijo, -hasta mañana-, yo le respondí -hasta mañana, hermoso oso de mis sueños-
Los siguientes días no nos despegamos el uno del otro, era la primera vez en mi vida que me sentía así. Al terminar los dos meses, llegaron mis padres, y Jaime tuvo que volver al trabajo, nos volvimos a ver al verano siguiente y en cuanto tuve la oportunidad, busque entrar a una universidad en su ciudad, mis padres nunca se preguntaron porque Jaime nunca mas volvió a ir a la casa, pero la verdad es que desde aquel entonces estamos juntos, y él será por siempre el único oso de mis sueños.
Fin
By Kabu
1 comentarios:
Tus papis lejos ni supieron.
Te imaginas qué pasaría si ahora lo leyeran. Ese si que va a ser El Cuento. ¿Lo escribirás?
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