Daban cerca de las 10 pm del sábado cuando llegué a Talca en busca de un lugar para pasar la noche, ahora solo necesito encontrar una habitación en un algún pequeño hotel cerca del centro. Esto de viajar a congresos me carga es una de las dos cosas que mas odio del mundo, estoy hambriento, corriendo en santiago todo el día hasta las 6 que el bus salía para venirme y organizar las cosas para la reunión del día lunes en la mañana.
La lluvia comenzó a caer profusamente y cuando estaba a media cuadra caminada desde la estación de buses se ha largado el feroz aguacero sobre mi, saliendo a la calle principal veo un taxi acercándose…. elevo mi mano y le doy un grito –HEY, HEY, AQUÍ- pero creo que no me vio y pasó rápidamente, lamentablemente en su rápido andar pasó sobre una poza con agua y terminé completamente empapado….
Es uno de esos días en que no debería haberme levantado de la cama, bueno, sigo mi marcha hasta el centro de la ciudad, cuando el hambre se hace notar, no me ubico muy bien por aquí…. Solo deseo encontrar un lugar con algo de calefacción y donde sirvan una buena sopa, paseando por las calles encontré un lugar, no me fijé en el nombre, pero el calor que se sentía desde la entrada me llevó rápidamente a ingresar.
En una esquina un televisor sintonizaba un partido mientras que los adeptos a uno de los equipos vitoreaban con ahínco. Nunca me han gustado las barras de football, la verdad nunca me ha gustado el football o cualquier deporte con miles de fans, es la segunda cosa que mas odio en el mundo, y por lo general siempre me retiro cuando hay algún partido de football en el bar que frecuento en Santiago después del trabajo, pero en esta ocasión haré una excepción, el calor y la esperanza de poder escapar del frió de afuera me impulsa a no moverme. Al ingresar preguntó inmediatamente por el baño. Me señalaron un pasillo al lado del bar.
Bastante cansado me puse de pié y me topo con alguien, sin darme cuenta, que venía saliendo del baño, era hombre un mayor que yo, rondaba los 50 años, alto y fornido, con una barba motuda y una cabellera color blanco que hacían resaltar un par de ojos azules. Me mira con cara de indiferencia cuando me di cuenta que mi ropa que estilaba agua había mojado su panza. Lo admito, siempre he tenido algo por los hombres mayores, y en variadas ocasiones había tenido mis arrancadas con varios, pero este se llevaba el premio. Él solamente me hizo el quite y se fue a sentar a la barra, junto a otro individuo de similares características, pero más joven, este se veía mas panzón pero a su vez era mas alto, una barba café claro con algunas canas que se asomaban por ahí, sus ojos eran de un color avellana que contrastaba con su blanca tez.
Después de estrujar mi ropa en el baño, me ubique en mi mesa para tomarme un humeante sopa que venían trayendo, se marca el primer gol del uno de los equipos, casi sin interés miro el marcador que aparece en la pantalla de la televisión y veo que dice 1-0, a la vez se escucha un suspiro masivo, obviamente el gol lo metió el equipo rival, yo sigo con mi sopa, esta sabrosa. Estiro mis brazos y miro de reojo al par de sujetos gorditos de la barra, el canoso estaba mirando hacia mi mesa, -se dio cuenta, me vio, me van a agarrar entre los dos y me vana sacar la chucha- pensé en 0.3 milisegundos, pero solamente siguieron su conversación, voltearon nuevamente y rieron en complicidad.
En este punto no se si sentirme alagado, curioso, temeroso o caliente, quizás una mezcla de todas, se escucha otra anotación en el partido, el par de ositos saltan de sus asientos y gritan fervorosamente. Yo solo los veo desde mi esquina y luego vuelvo a mi sopa. Se acabó el primer tiempo, hombres al baño, otros piden otra cerveza, el par de osos se dan vuelta y me miran fijamente, yo no me percato de ello, solo quiero terminar la sopa y cambiarme de ropa, pero veo que se paran y caminan a mi mesa, que nervio me da, por dios, ya leía en sus movimientos las intenciones que tenían, las miradas huidizas, las risitas en conjunto, las sonrisas con muecas torcidas, de nuevo vuelven a mi ese conjunto de sensaciones, pero esta vez, es una combinación mortal, curiosidad y calentura.
-hola- dice el oso canoso, -veo que estas muy mojado, y con el frió que hace te vas a morir de hipotermia, ven con nosotros- hizo una pausa y partió caminando hacia afuera, para luego darse vuelta y agregar –si es que quieres-, mi curiosidad no pudo mas y acto seguido los seguí, caminamos hacia la vereda de enfrente, ya no llovía, abrieron el maletero de un auto y me pasaron algo de ropa –me llamo Luis a todo esto- les respondí con algo de vergüenza –Gonzalo y Guille- dijo el oso mas joven señalando al canoso y luego a si mismo –pero que conste que no le prestamos ropa a un extraño así como así- dijo Gonzalo –tendrás que al menos servirte unas copas con nosotros mientras terminamos de ver el partido- dijo luego Guille sonriéndose maliciosamente.
Ya sentía que el calor retornaba a mi cuerpo, y esa camisa que estaba usando despedía un aroma tan varonil y masculino que hizo que me excitara un poco por el solo hecho de ponérmela encima. Me dispuse a soportar la tortura de ver el resto del partido, pero estando acompañado por este par de hombres pagaba cualquier cosa. Comenzó el segundo tiempo, yo no prestaba mucha atención más que cuando Gonzalo me ponía el brazo alrededor de la espalda o cuando Guille se apoyaba en mí y en ocasiones se escondía tras mi hombro para no ver la jugada. Poco a poco comienzo a ponerle mas atención al partido, ¿quizás son las cervezas?, cuantas he bebido ya me pregunto y solo veo una ruma de botellas abiertas, que horror, hace tiempo que no bebo tanto, ya la emoción de ambos me contagia, penal del equipo de Guille y Gonzalo, todos emocionados, atentos, y……… fallan. Guille se esconde tras mi hombro de nuevo, Gonzalo me abraza con un solo brazo por el cuello, -Vamos vamos, tócala, tócala, ahhhhhhh no, mierda- me soltó, se lleva las manos a la cabeza y se escucha un “no” masivo en el local, Gol del otro equipo 2-1. Ya quedan 5 minutos del 2º tiempo, todos decaídos. -ya no hay remedio- dice Gonzalo resoplando y bebiendo un sorbo de cerveza, -no es tan malo- le digo yo, ¿me volviste loco o que? Me pregunto a mi mismo, ahora me las doy de crítico de football, ja… quien lo diría.
Solo 3 minutos, -ya vámonos no mas- dice Guille, -no se desanimen- dije dirigiéndome a ambos –les apuesto que todavía pueden ganar-, Gonzalo me mira de reojo y comienza a dibujar un sonrisa en su rostro, -vale- se me acerca a la cara –si tienes razón, Guille y yo te ayudamos con lo que quieras-, -¿y si no acierto?- , -entonces tu tendrás que “ayudarnos” a nosotros- dice Guille apareciendo tras mi hombro con una sonrisa de oreja a oreja.
Comenzó el juego verdadero entonces, nunca en mi vida había visto tan ferviente un partido de football, 2 minutos, ¿podrán anotar dos goles?, -VAMOOOS!!- grito al televisor, y a los pocos segundos GOL, del equipo de Guille y Gonzalo, -ellos me miran y luego elevando al ceja se miran, -solo uno mas, solo uno mas- repito para mi mismo, quedan solo 30 segundos del descuento, lo pueden lograr, lo pueden lograr, estoy seguro….15 segundos, entre pase y pase llegan al área, tiran y GOL, -EESOOOOO- grito con fervor mientras salto de mi asiento y miro sonriendo al par de osos desesperanzados en su propio equipo. No me di ni cuenta de que ya el local estaba casi vació, solo unas 5 personas quedaban y que salieron luego de terminado el partido.
Voy al baño pues las cervezas y la tensión ya me tenían a full. En eso veo que entran Guille y Gonzalo, se cierra la puerta y Gonzalo dice –ya se fue la gente, ¿olvide decirte que este local es nuestro?, jejejeje- ,-pero que distraídos somos- completa Guille elevando al mirada y actuando como si fuera una sorpresa, se me acercan ambos y no bien he terminado de orinar cuando Guille me agarra la entrepierna apretando mis testículos con fuerza, -ahh, me duele-, -tranquilito, si solo vamos a “ayudarte” con algunas cosillas- dice Gonzalo acariciando mi cabeza, lleva su mano a mi nuca y con fuerza me planta un beso, su lengua recorre toda mi boca, su barba huele a hombre, como a mi me gusta que huela. –ya se nos esta calentando este osito Gonza-, dice Guille mientras me termina de desabrochar los pantalones. Gonzalo comienza luego a quitarme la camisa, recorre sus manos por mi panza, me agarra con fuerza los pelos del pecho, mas se me erecta el pene. Guille ahora se agacha y comienza lentamente a lamerme los testículos mientras saca su verga del pantalón, veo ante mi un tronco de unos 16 cm de largo y ancho como una lata de bebida que esta goteando, mi respiración se acelera mas aun cuando veo a Gonzalo sacándose la polera, y veo ese cuerpo de hombre mayor, con una capa de pelos blancos cubriéndolo y cuando llega al pantalón veo que saca una verga no tan gruesa como la de Guille, pero si mas larga.
Me están tirando al suelo de a poco, y cuando ya toco la fría baldosa con el culo, Gonzalo se pone sobre mi con su verga dura apuntándome –Chúpala- me dice, me toma la cabeza y yo obedientemente lo hago, que delicia, pruebo su liquido preseminal y me sabe a gloria, luego llega Guille y se pone al lado de Gonzalo –también pruébate esta- me dice mientras me atraganta con ese troncote, que maravilla, esto no lo puedo creer. Ahora nos vamos del baño hacia las escaleras hacia el segundo piso, pero me detienen quilla me coge por la cintura mientras Gonzalo se sienta unos escalones mas arriba, nos besamos ahora con Guille, me toma la polla y me masturba un poco, yo solo gimo un poco de placer y se detiene, -te vas a aguantar un buen rato-, -lo pasaras mejor- dice Gonzalo sujetando su verga, yo instintivamente ya se lo que va a suceder, y me abalanzo sobre el pene largo y erecto de Gonzalo, me lo meto entero en la boca, en eso siento a guille lubricándome el culo con su propia saliva, -eso gordito rico, mira que esta te la vas a gozar entera- sin haber terminado de habla, se coloca un condón que trae en la mano y me larga la primera estocada, -AHHHHHHHHH; GUILLE PARA ME ROMPES EL CULO, AHHHHHHHHHH-, -esa es la idea- responde maliciosamente, pero disminuye su empuje para hacerme gozar mas aun.
Me cuesta recibir el tremendo pedazo de Guille, pero de apoco me dilato y comienzo a gozarlo cada vez mas, luego ahí en la escalera Gonzalo me toma la cabeza con fuerza y me obliga a tragarme toda su verga mientras Guille me da cada vez con mas fuerza. Que pedazos de osos los que me están cogiendo, siento que Guille comienza a respirar más agitadamente cuando Gonzalo le dice que es su turno ahora. Me guían al segundo piso, a una habitación amplia. Gonzalo me empuja en la cama boca abajo y con una polera que tenia por ahí tirada improvisa unas amarras, me sujeta los brazos a un borde de la cama y comienza a penetrarme sin problemas, -Guille hizo bien su trabajo, mira como te entra enterita-, cada empuje llegaba mas y mas profundo, -AHHH, Gonzalo, me voy me voy… ahhhhh….- no mas dije estas palabras y me dieron vuelta, Guille me masturba y acabo con 4 chorros largos de leche cobre mi panza y mi pecho, luego Guille se comienza a tocar y acaba casi inmediatamente chorreándome la cara, la barba y el pecho. Luego Gonzalo sigue por un buen rato masturbándose y vale la pena la espera, tanto Guille como yo, quedamos bañados por su leche caliente de oso mayor.